La cita bíblica que da el título a este significativo congreso evidencia la movilidad humana como una constante de la vida humana desde sus origenes: las migraciones son el pasado, el presente y el futuro de la humanidad. Aunque este texto no hable especificamente de futuro, la Sagrada Escritura nos recuerda que estamos camindando hacia un cielo nuevo y una tierra nueva (Ap 21, 1) y que la meta del viaje humano es el futuro que Dios nos ha preparado. El mensaje tendría que ser claro: los movimientos de personas y pueblos no son un aspecto ocasional y pasajero de la vida humana, sino de hecho es lo que la define más profundamente. La humanidad es una especie migratoria y, ya que somos propensos a olvidar lo que nos distingue, esta verdad necesita ser grabada en nuestra memoria y profundizada periódicamente de manera que podamos descubrir sus siempre nuevas inferencias en los differentes contextos en los cuales vivimos. La teología tiene la responsabilidad fundamental de contribuir a esta tarea subrayando la importancia de la movilidad humana para el discurso sobre Dios, la iglesia y la vida cotidiana de fe de las personas y de las comunidades a nivel local y global.

 

Hno. Gioacchino Campese, cs 

 

Gioacchino Campese es Misionero scalabriniano y profesor de teología pastoral de la movilidad humana en la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia Urbaniana. Estudió teología en Manila (Filipinas), Chicago (EE.UU.) y Roma, donde se doctoró en misionología. Ha escrito y editado varios libros y artículos sobre la teología de la migración. Ha realizado una labor pastoral con migrantes y refugiados en México, Estados Unidos e Italia.