El 4 de octubre de 1920 nació el Apostolado del Mar, una organización al servicio de los marineros, los pescadores y sus familias en todo el mundo. Este año se ha celebrado el centenario del Apostolado del Mar, hoy en día llamado Stella Maris. ¿Cómo ha cambiado el servicio prestado a los marineros en este siglo?

Desde siempre la Iglesia ha intentado atender a todas las necesidades pastorales, especialmente cuando se trata del cuidado de los marineros y los pescadores. Siempre ha existido esta atención pastoral consagrada a la gente de mar aunque al principio esta no fuese muy organizada y estructurada. Había muchas experiencias independientes y desconectadas entre ellas. Fue en 1920 en Glasgow (Escocia) cuando Arthur Gannon y Peter F. Anson instituyeron el Apostolado del Mar en calidad de organización eclesial estructurada y presentaron su perfil y organización para su aceptación oficial a la Santa Sede.

Hoy en día en el mundo existen cientos de centros ​Stella Maris​ que desarrollan muchas actividades, entre las cuales la visita a marineros y pescadores, la asistencia espiritual, asegurar centros de escucha y otras formas de apoyo específicas. En estos centros trabajan curas, religiosos, diáconos y, sobre todo, voluntarios laicos que aseguran tanto asistencias inmediatas a necesidades materiales como cercanía espiritual a los marineros y los pescadores de todas las nacionalidades y religiones.

En estos últimos años la ​Stella Maris​ se ha convertido progresivamente en un sistema más organizado y orientado, también gracias a la carta apostólica ​Motu Proprio Stella Maris ​del Papa Juan Pablo II. Las ​Stella Maris​ no solo colaboran con entidades eclesiales, sino también con otras organizaciones, tanto gubernamentales como no gubernamentales, que facilitan ayuda a marineros y pescadores.

Desde la segunda mitad del siglo pasado, el fenómeno de la pesca industrial ha llamado mucho la atención de la ​Stella Maris​ en todo el mundo. La globalización de este fenómeno ha llevado a ​Stella Maris​, como los scalabrinianos, a ofrecer apoyo a los pescadores y crear una red de ayuda con ellos. En Taiwán, por ejemplo, hay alrededor de 30.000 pescadores que trabajan con naves Taiwaneses, la mayoría de las cuales proceden de los países del Sudeste Asiatico.

La realidad de los marineros y de los pescadores se ha hecho no solo mas multinacional sino también multiconfesional y multireligiosa. Este fenómeno ha retado a ​Stella Maris​ para impedir discriminaciones. No es desde luego algo simple, pero ​Stella Maris​ ha intentado acoger y dar apoyo a todos, poniendo sus Centro como lugares de ecuménismo y diálogo interreligioso.

¿Cuál es el impacto de la pandemia actual sobre la manera de dar apoyo pastoral a los marineros?

El escenario global nos muestra como la pandemia COVID-19 esté poniendo en dificultad tanto los marineros como el servicio que se les ofrece. En casi todos los países y todos los puertos no está permitido salir de los barcos. Al mismo tiempo, para prevenir posibles contagios del virus, las autoridades no permiten a ​Stella Maris​ subir a bordo de los barcos, imposibilitando de esta manera uno de los principales servicios ofrecidos a marineros y pescadores. Es por esto que ​Stella Maris​ ha empezado a comunicarse con ellos a través de medios sociales

Las limitaciones de viaje y el cierre de las fronteras de muchos países causados por la pandemia han dificultado el cambio de tripulación a bordo de los barcos, donde los marineros se han quedado bloqueados por mucho tiempo sin recibir ningún tipo de salario. Gracias a los medios sociales nos comunicaron este problema y nosotros hemos intentado ayudarles contactando la autoridad competente en Taiwán. Le damos las gracias a Dios y a las personas de buena voluntad si algunos entre ellos consiguieron volver a sus casas; más tarde, lo mismo pasaría también a otros. La fe es muy importante para los marineros y los pescadores. Antes de la pandemia celebrábamos regularmente la misa en el puerto para bendecirlos antes de que zarparan, confesarlos y darles ánimo espiritual. De momento, desafortunadamente, estas actividades están suspendidas. Podemos solamente compartir algunas reflexiones a través de los medios sociales y escucharles por videollamadas.

¿Cuáles son los retos que la S​tella Maris​ tendrá que enfrentar para continuar en su propia misión?

Después de haber trabajado durante dos años al servicio de los marineros y de los pescadores, me he dado cuenta de que los retos que la ​Stella Maris​ tendrá que enfrentar para continuar su misión son muchos. Aqui debajo voy a enumerar algunos puntos importantes.

1. Hacerse voz de los marineros y los pescadores: cuidado a la persona y no ganancia económica.

Los marineros y los pescadores son importantes para la economía global y para la estabilidad de los abastecimientos mundiales. Desafortunadamente se ha dado poca atención a su propia dignidad. Muchas veces los marineros y los pescadores son víctimas de maltratos y de violencia en zona de alta mar. ​Stella Maris ​tiene la obligación de esforzarse para promover la dignidad y los derechos de marineros y pescadores en todo el mundo.

2. ​Ayuda a las familias de los marineros y de los pescadores

Los marineros y los pescadores son trabajadores como todos los demás y tienen familias. Muchas veces, para un marinero o un pescador, la decisión de migrar y de quedarse en alta mar durante una larga temporada no es solamente una decisión personal sino también familiar. Los pescadores están dispuestos a aceptar cualquiera condición de trabajo en alta mar para poder sustentar económicamente su propia familia. La ​Stella Maris, ​con la colaboración de la iglesia local, puede alcanzar a las familias y apoyarlas en sus necesidades espirituales, sociales y materiales.

3. ​Actualizar la manera de traer apoyo pastoral

El COVID-19 nos ha enseñado mucho sobre la manera en la que ​Stella Maris​ tiene que actualizar la manera de traer apoyo pastoral a los marineros y los pescadores. Hay que tener una sensibilidad pastoral nueva para enfrentar un fenómeno tan reciente en la sociedad y en la Iglesia. Sabemos que cada época está caracterizada por un problema pastoral propio. Por lo tanto, el sistema pastoral necesita actualizarse siempre según las cuestiones que se presentan poco a poco en la Iglesia y en la sociedad. Hay que buscar siempre la manera más adaptada y eficaz.

4. Crear redes

¡No podemos actuar solos! Para poder apoyar de mejor manera a los marineros y los pescadores es necesario trabajar en red. Un aspecto importante es la colaboración con organizaciones

gubernamentales y no gubernamentales que se ocupan de los marineros con el fin de proteger sus derechos. La alianza con otras organizaciones puede fortalecer y extender la voz para el bien de los marineros y los pescadores.

5. El cuidado de marineros y pescadores de otras religiones y confesiones religiosas

Hoy en día, los puertos se caracterizan por una presencia multinacional y por consecuencia también multiconfesional y multireligiosa. Tenemos que acogerlos todos de la misma manera, sin hacer discriminaciones. ​Stella Maris​ se está convirtiendo en un lugar de ecumenismo y diálogo interreligioso. La experiencia más bonita que he tenido en calidad de capellán del puerto es la alegría con la que se acoge a marineros y pescadores también de otras religiones y confesiones religiosas. Hay que dirigirse hacia una humanidad que es capaz de amar a pesar de la diversidad religiosa, confesional y de proveniencia. Una de las escenas más emocionantes que recuerdo es cuando, antes de comer junto con unos pescadores en un barco, orábamos diciendo: “Oremos cada uno según su propia fe”.

Amemos como Cristo para toda la humanidad.

Padre Ansensius Guntura​, misionero scalabriniano, es director del centro Stella Maris Kaohsiung en Taiwán.