La Biblia está profundamente marcada por la experiencia de migraciones forzadas y voluntarias, justificadas por los dos grandes acontecimientos que marcaron la vida del antiguo Israel, a saber, la caída de Samaria bajo el imperio asirio en el 722 a. C. y la toma de Jerusalén bajo el imperio babilónico en 596-539 a. C., con las consecuentes deportaciones del pueblo hebreo. Desde el principio hasta el fin, la Biblia contiene diversas experiencias de migraciones, comenzando con los antepasados, patriarcas y matriarcas del antiguo Israel, pasando por la experiencia del pueblo hebreo en Egipto, el viaje en el desierto y la diáspora después del exilio. Estos hechos llevaron al antiguo Israel a elaborar textos narrativos, poéticos, sapienciales y jurídicos en los que su experiencia como migrante en Egipto se presenta como criterio y fundamento de justicia hacia los inmigrantes que viven en la tierra de Israel. Además, asumiendo la naturaleza humana, el Verbo de Dios se hizo carne en condición de migrante, proponiendo así la acogida al mismo, como criterio de salvación (Mt 25,35).
En el contexto de la movilidad humana, la Biblia ha demostrado ser una fuente de inspiración extremadamente rica sobre los diversos motivos relacionados con la migración voluntaria o forzada. La huida para salvar la vida o escapar de la sequía, la búsqueda de refugio en la ciudad , el éxodo de los pueblos, las transmigraciones de los pastores, la hospitalidad, la salida, el viaje, la peregrinación, la llegada, el encuentro, lo extraño, lo diferente, la acogida, la apreciación de la diversidad, las fronteras, el protagonismo de los migrantes y muchos otros motivos relacionados al campo semántico de la migración están muy presentes en la Biblia. Por tanto, desde un principio hasta el fin, el lector de la Biblia se confronta con el universo de los migrantes y las migraciones en sus más diversas expresiones y perspectivas.
Hna. Elizangela Chaves Dias, mscs
Elizangela Chaves Dias es brasileña y desde 2002 es miembro de la Congregación de las Hermanas Misioneras Scalabrinianas, siendo actualmente Consejera General y Animadora de la Formación Permanente. Tiene un doctorado en Teología Bíblica por la PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA de Río de Janeiro (2016.2). Hna. Elizangela forma parte del equipo de traductores de la nueva edición de la Biblia Paulina en portugués, contribuyendo con el comentario y traducción del hebreo al portugués de los libros del Génesis y Levítico. En 2019 se integró a la Comisión de Migrantes y Refugiados de CLAR (Conferencia de Religiosos Latinoamericanos). Desde 2017 es profesora y miembro del comité científico del SIMI-Roma (Scalabrini International Migration Institute) y desde 2019 es profesora de Teología Bíblica en la Pontificia Universidad Urbana de Roma.